Hoy os traigo la receta de jabón de Castilla y siempreviva. Es mi jabón favorito porque es para pieles sensibles como la mía.
Ingredientes:
- 1289g de oleato de siempreviva (en oliva)
- 162g de hidróxido de sodio (sosa cáustica)
- 298g de infusión de siempreviva congelada (porción acuosa)
- 56g de aceites esenciales de menta y árbol de té
Un oleato es un macerado de aceite y plantas, en este caso, de siempreviva en aceite de oliva. Ha estado macerando un mes entero.
El agua que se utiliza para las infusiones SIEMPRE tiene que ser agua destilada, nunca del grifo.
La porción acuosa siempre la congelo para que al hacer la mezcla con la sosa cáustica no salgan vapores que podrían ser tóxicos o, al menos, que evapore lo mínimo para que no sea perjudicial.
- Se pesan los ingredientes. Las cantidades han de ser exactas o no saldrá jabón.
- Colar bien el oleato para que no haya hiervas ni plantas en la mezcla.
- Sacar la infusión del congelador.
- Añadirle el hidróxido de sodio y empezar a remover con una espátula.
- Añadir esta mezcla al oleato, remover y enseguida empezar a triturar con el túrmix hasta que esté totalmente integrada.
Añadir los aceites esenciales de menta y árbol de té. Remover hasta mezclar bien todo y no esperar a vertirlo en los moldes o se empezará a endurecer el jabón y ya no será líquido.
- Tapar y abrigar el jabón poniendo encima toallas durante 24h.
El resultado será este:
Es un jabón de aspecto sencillo pero con muchas cualidades para nuestra piel.
Este jabón tiene que curar durante dos meses antes de ser utilizado.